| CONFERENCIA DE PRENSA DE LA PRESIDENTA DE LA NACIÓN, CRISTINA FERNÁNDEZ, AL TÉRMINO DE LA VI CUMBRE UNIÓN EUROPEA-LATINOAMÉRICA Y CARIBE
PRESIDENTA.- Las reuniones fueron extensas y por momentos también extenuantes, pero creo que muy fructíferas. Quiero agradecer en primer término y una vez más a mi amigo, el presidente de España, José Luis Rodríguez Zapatero, a los señores Secretario General de la Unión Europea y al presidente del Consejo Europeo por este encuentro, a todos y cada uno de los jefes y jefas de Estado y jefes y jefas de Delegación que participaron; a todos ustedes que han seguido esta reunión en estos dos días y todavía están aquí esperando la última conferencia de prensa. Podría agregar que tal vez lo más importante de esta reunión, entre las múltiples cosas que hemos acordado y que se van a iniciar como por ejemplo el tema del MERCOSUR - Unión Europea, tal vez haya cuestiones más imperceptibles pero no por ello menos importantes que han sucedido en esta reunión, y por primera vez, cuando discutimos algunas cuestiones, veo que ya no existen las posiciones ultramontanas que existían otrora, cuando abordábamos desde una perspectiva diferente porque habíamos tenido experiencias políticas y económicas diferentes, graves, malas, feas para nuestras sociedades, y cuando planteábamos algunas cosas es como que nos miraban en muchos foros, dijera un español, torcido, o sea cuando te miran torcido o te miran mal. Creo que lo más importante que ha dado la crisis, por lo tanto algo positivo teníamos que encontrarle, es que comenzáramos a aceptar puntos de vista diferentes, visiones diferentes, no basadas en un ideologismo o dogmatismo cerrado, como muchas veces se nos planteaba cuando planteábamos nosotros cosas, sino que han devenido de las propias experiencias que todos y cada uno, en distintas oportunidades pero con muy parecidas formas y consecuencias, han sufrido nuestras sociedades, nuestras economías y nuestros estados. Creo que esto es algo positivo, el poder abordar sin prejuicios y sin dogmatismo con mucho realismo, que es lo que necesitamos, porque no hay forma de enfrentar los problemas si no los aceptamos y no aceptamos la realidad tal cual es, no para resignarnos a ella, sino para operar sobre ella y transformarla positivamente. Creo que esto es también un saldo de esta reunión y espero que, como lo ha adelantado José Luis, podamos plantearlos en otros ámbitos como el de G-20 por ejemplo, en Toronto; ha habido importantes debates que se llevaron a cabo sobre todo por la mañana respecto de la situación y los orígenes, las causas y las posibles soluciones a la cuestión económica global, así que creo que para quienes tenemos mucha energía, entusiasmo y convicción como me define el Secretario General de la Unión Europea, la verdad que es un aliciente más que importante poder encontrar ámbitos más sensibles, más flexibles para la discusión, el debate y el intercambio de opiniones e ideas con el mismo fin, tener un mundo mejor y una sociedad más justa y más equitativa.
PRESIDENTA.- Nuestra solicitud de reforma de los organismos multilaterales de crédito, que data ya del año 2003, y de los organismos multilaterales en general, no solamente de créditos sino también políticos -hoy hice referencia no solamente a Bretton Woods sino también a la Carta de San Francisco- obedece no solamente a una forma organizativa estructural que obviamente no puede definir un solo país, sino que se define en discusiones y en debates, sino fundamentalmente también a un cambio de la óptica, porque está claro que hace tiempo se ha roto la multilateralidad, que fue lo que distinguió o quiso distinguir por lo menos al mundo de posguerra y creo que la reformulación no solamente pasa en la forma orgánica sino también en las políticas que adopten estos organismos reformados, los que los sustituyan o los que los complementen. No creo que sea este el ámbito para exponer sobre esto, pero hemos presentado al respecto numerosas posturas en numerosos foros. PERIODISTA.- Ustedes han reafirmado hoy el compromiso de combatir la impunidad. Le quiero preguntar al presidente Zapatero si a su juicio entre los delitos más graves del derecho internacional cabe interpretar que se incluyen también los crímenes del franquismo. Esta misma pregunta se la quiero trasladar a la presidenta Fernández de Kirchner que ayer se reunió con el juez Baltasar Garzón y reprobó el comportamiento de la Justicia española.
PRESIDENTA.- Creo que todos ustedes saben que la política de respeto irrestricto a los derechos humanos es una de las políticas básicas, yo diría uno de los pilares de la política que se inició en el año 2003. Política que por cierto es compartida por los tres poderes del Estado, por quien en ese momento ejercía el Poder Ejecutivo, por quien lo ejerce hoy; por el Poder Legislativo que decretó la anulación de las leyes de Obediencia Debida y Punto Final, y también por la Suprema Corte de Justicia de mi país que decretó la inconstitucionalidad de ambas leyes y permitió el juzgamiento de quienes fueron responsables de una de las dictaduras más sangrientas que se recuerdan a nivel mundial y sin duda la más sangrienta de la República Argentina. PERIODISTA.- Volviendo a la agenda global, todos habéis subrayado una visión común para el G20 pero sin dar demasiados detalles, entonces quería algunos detalles, saber si se trata de alguna acción financiera o de intercambios comerciales, por una parte, y la segunda pregunta es: en el marco de las negociaciones comerciales si se ha tratado la cuestión de la bajada del euro en estos últimos días y si por ejemplo preocupa a la parte latinoamericana la baja y la ventaja competitiva que tenía con respecto a los exportadores europeos.
PRESIDENTA.- Sobre las precisiones que exigía el señor periodista acerca de cuáles son las cuestiones que habíamos abordado para el tema del G20, como lo planteamos y lo planteé yo también en mi discurso de clausura, implica una reformulación de los organismos multilaterales -y aquí hablo un poco como Presidenta y otro poco como abogada- porque se requieren instrumentos que sean aplicables en todos los países para hacer regulaciones globales y organismos que tengan la fuerza legal en cada uno de los países o regiones económicas, para que determinadas decisiones sean aplicables. Pero de cualquier manera hay una laxitud y una morosidad evidente en tomar las resoluciones que venimos adoptando reunión tras reunión en cuanto a una nueva arquitectura internacional, un mayor control internacional, un mayor control desde que se dividieron los bancos de inversión, por un lado, y los bancos comerciales por otro. También se ha creado una zona donde no hay control por parte de los bancos centrales de cada país de determinados movimientos especulativos, en fin, todo lo que vivimos desde hace mucho tiempo y que creo que con lo que está sucediendo actualmente va a ser abordado con mayor firmeza en la reunión del G 20.
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